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En abril de 1907 el Vicepresidente de la Comisión Provincial envía los planos y el proyecto
de la fachada del nuevo edificio al Ayuntamiento y solicita el permiso de obras. Del proyecto
original de Adolfo Castiñeyra Boloix, sólo hemos encontrado un dibujo de vidriera, que indica a
qué iba a ser destinado el edificio, y los dibujos de la fachada, que el propio Castiñeyra realiza
a finales de noviembre de 1906.
El Ayuntamiento autoriza las obras, pero éstas no empiezan hasta finales de junio de 1907.
En diciembre del mismo año, Castiñeyra solicita modificar la alineación del edificio prevista en
la calle del Cister, suprimiendo un saliente que afearía la fachada. Deducimos que las obras estaban
en sus inicios y que por la grandiosidad del edificio y los medios técnicos del momento, no concluyeron
hasta bien entrado 1909. Hay, incluso, quien afirma que las obras nunca llegaron a terminarse del todo,
y que algunos medios auguraron una vida corta al nuevo edificio. Antonio Sarazá y Murcia en uno de sus
itinerarios turísticos propuestos en 1933 escribe refiriéndose al edificio: en él "está situado el Gobierno
Civil, que es un edificio moderno y de mal gusto, aún no terminado".
Villar Movillán califica el edificio como el "más grande y destartalado que realizara Castiñeyra".
Destaca su exorno, la abundancia de "grandes girasoles y flores" , la majestuosidad del balcón
semicircular de la fachada principal - "demasiado balcón para una calle tan escueta¨- que descansa sobre
la puerta de entrada, unas columnas exentas que soportan, a modo de entablamento, un frontón partido y una
exuberante ornamentación floral en el perfil de las volutas que resaltan las claves de los arcos. Los arcos
son variados: semicirculares, de medio punto, rebajados e, incluso, escarzanos. Los motivos geométricos
estilizados y los florales (azucenas y girasoles) se suceden en los antepechos. Sin duda, según Villar,
el aspecto ornamental y decorativo, la grandiosidad y ampulosidad de toda la fachada, incluida la de la
calle Carbonell y Morand, nos sugieren una estética barroca que, por otro lado no es extraña en el llamado
"Art nouveau" que Castiñeyra utiliza también en otros edificios.
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