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A consecuencia de la desintegración del Imperio Romano y del surgimiento de
Bizancio, el centro espiritual de Eretz Israel se trasladó al cercano Oriente.
Es así como surge una vigorosa comunidad judía en Babilonia, donde se formaron
las nuevas academias de Sura, Pompaditha, Nehardaha, Matha y Majasia
patrocinadas por los Príncipes del exilio. Se forman en esas academias los
llamados Amoraitas, Rav, Rabí Yehuda Samuel, Abaya, Rava, Rab Najman y
Rab Ashe, último de los Amoraitas y redactor del Talmud Babilónico. Esta
época termina con la creación final del Talmud o conjunto de textos judíos
posteriores a la Biblia que, junto con el Antiguo Testamento, constituyen la
base del judaísmo ortodoxo.
En los tres siglos siguientes surgen los llamados Rabanan Saboraitas y más
tarde los Gaones que se dedicaban a la interpretación del Talmud. La
formación de la secta caraítica encabezada por Anán, quien trata de aniquilar al
Talmud, la emigración de los pueblos y el surgimiento del estado germánico,
provocan la decadencia de las academias judías en Babilonia.
Como refugio se crean cuatro nuevos centros espirituales:
- EL Cairo, en donde surge un manantial de la cultura judía con Rabí
Shmariá
- Norte de Africa, donde se establece Rabí Josael, formándose ilustres
talmudistas como Rabí Hananael, Rabí Nissan, Rabí Jacob y el célebre
Rif
- Narbona (Germania), de donde surgió el célebre Rabí Guershon, autor de
las famosas reglamentaciones.
- El centro espiritual judío más famoso de España, Córdoba, creado por
Rabí Moshé ben Jano.
El alto nivel cultural del centro espiritual judío en Córdoba, era a la vez paralelo
al de la ciudad. Córdoba contaba en aquella época con más de un millón de
habitantes, y sesenta mil edificios, ochenta colegios y tres universidades, una
biblioteca con setecientos mil volúmenes manuscritos. Todo esto fue
fundamental para el máximo esplendor de la época.
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